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Opiniones sobre las sillas salvaescaleras

La mejor forma de saber lo que nosotros le podemos aportar es conocer las opiniones sobre las sillas salvaescaleras de thyssenkrupp. Queremos agradecer desde aquí a nuestros clientes que han decidido compartir su experiencia con todos nosotros. Como verán una silla no es sólo un producto, es un elemento más de la vida cotidiana.

Nuestros clientes hablan de nosotros

Testimonio 1. Carmen. Córdoba

“Siempre he estado perfectamente hasta que un día, de la manera más tonta, me caí y me rompí la pierna. Al principio me dio rabia porque tuve que estar un tiempo sin moverme y dependiendo de los demás hasta para ir al baño. Tenía la idea de que pasaría y todo volvería a ser como antes, pero no fue así. Cuando me quitaron la escayola fue cuando empezaron los problemas de verdad porque la pierna ya no me respondía igual. Todo lo que antes era fácil como subir las escaleras, se me hizo un mundo. Me dolía subir y todavía más bajar y estuve en dos ocasiones de volver a caerme. Había días que me quedaba durmiendo en el sofá por no subir al cuarto y me empezó a doler todo el cuerpo de la mala postura. Yo no decía nada, pero mi hija que estaba con la mosca detrás de la oreja, vino una tarde y me enseñó en el teléfono lo que era una silla salvaescaleras. Ya debía ella haberlo mirando antes porque al poco vino un comercial que se llamaba Javier a casa para hacer el presupuesto. Nos enseñó el catálogo y nos aconsejó lo mejor según mis escaleras, sabiendo que yo no puedo doblar la rodilla del todo. El chico muy profesional y muy agradable, la verdad sea dicha. Mi hija me ayudó a comprarla y viéndolo ahora, creo que es una de las mejores inversiones que he hecho en la casa. Lo principal es que duermo en mi cama todas las noches y ya ni me planteo la idea de dejar mi casa, cosa que en algún momento se me pasó por la cabeza. Me da alegría usarla y me veo mejor de ánimo y de todo. En casa no me canso. Cuando mis amigas vienen a verme yo les explico cómo funciona y las animo a comprarse una porque para mí es fabulosa.”

Testimonio 2. Andrés. Cáceres

“Lo tuve claro desde el principio. Si ponía la silla iba a ser con thyssenkrupp. De joven trabajé en Alemania y tengo la confianza de saber, porque lo he vivido que allí las cosas se hacen como Dios manda. No es sólo una silla, es un aparato mecánico y como tal, tiene que pasar unos controles de calidad y ofrecer unas garantías antes y después de fabricarla. Yo además tengo el mantenimiento y el técnico viene a cambiar las baterías y a revisar que todo esté correcto. Me avisan del día que vienen y estoy pendiente de ver la furgoneta. Es como llevar el coche al taller solo que el mecánico de la silla viene a tu casa. Hasta la fecha todo funciona perfectamente y son ya cinco años los que hace que la tengo. Estoy convencido de que elegí la mejor opción, hice una buena compra y voy a tener silla para rato.”

Testimonio 3. Teresa. Valencia

“La silla es perfecta para mi marido que tiene EPOC y se fatigaba mucho con las escaleras. Nos lo recomendó la chica de la Ortopedia y fue todo muy bien desde el principio. Te la ponen en el día y te explican cómo se maneja. Muy fácil y rápido en general. Muy profesionales en la venta y al colocarla. Lo mejor es que se limpia muy bien y no ocupa nada y eso que se la deja siempre abierta. Estamos muy satisfechos de la compra.”

Testimonio 4. Myriam. Tarragona

“Lo hemos comprado pensando en el futuro porque ahora nos lo podemos permitir y empezamos a notar que el físico no es el mismo que a los 40, 50. La usamos mucho cuando viene mi madre a pasar unos días con nosotros. Ella no se maneja y la subimos con el mando a distancia porque va más segura que andando. También lo valoramos positivamente como una inversión para la casa. Son cosas necesarias que todas las casas deberían de disponer de serie cuando la compras, como los ascensores en los edificios.”

Testimonio 5. Carmen. Asturias

“La recomiendo con un diez. Ya no era posible subir a mi padre hasta arriba ni con ayuda porque es un hombre corpulento y podía caer. Ahora él va en la silla y nosotros estamos tranquilos. Arriba la tenemos a un lado apartada para que se baje sin miedo porque la escalera está muy empinada. Nos da seguridad y tiempo porque antes subir y bajar era una odisea y ahora lo que tarda la silla que es nada. Hemos ganado mucho todos.”

Nuestra clienta Francoise Vassaux (Paquita para los amigos) opina de su silla:

Caleta Vélez - Málaga

Mi tercera pierna. Mi asistente fiel. Mejor imposible

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