Skip Navigation

EPOC

¿Qué es la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC)?

La Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica, o EPOC, hace referencia a un grupo de afecciones que obstruyen la circulación del aire y causan problemas relacionados con la respiración. Entre estas enfermedades se encuentran el enfisema, la bronquitis crónica y, en algunos casos, el asma.

Causas

Causas del EPOC

La EPOC hace que circule menos aire por las vías respiratorias (los conductos que llevan el aire hacia y desde los pulmones) debido a uno o más de los siguientes factores:

  • Las vías respiratorias y las diminutas bolsas de aire de los pulmones pierden su capacidad para estirarse y contraerse.
  • Las paredes entre muchas de las bolsas de aire de los pulmones se destruyen.
  • Las paredes de las vías respiratorias se engrosan e inflaman (se irritan y se hinchan).
  • Las vías respiratorias producen más mucosidad de lo habitual, lo que las puede bloquear e impedir el flujo de aire.

Síntomas

Síntomas de la EPOC

En las etapas iniciales de la EPOC, puede no haber síntomas o puede que solo presente síntomas leves, como los siguientes:

  • Una tos persistente (a menudo llamada “tos del fumador”).
  • Dificultad para respirar, especialmente al hacer actividad física.
  • Sibilancias (un sonido de silbido al respirar).
  • Presión en el pecho.

A medida que la enfermedad empeora, los síntomas pueden incluir los siguientes:

  • Problemas para inhalar el aire o para hablar.
  • Coloración azul o morada en los labios o uñas (una señal de bajos niveles de oxígeno en la sangre).
  • Disminución de la lucidez mental.
  • Palpitaciones muy rápidas.
  • Inflamación de los pies y los tobillos.
  • Pérdida de peso.

La gravedad de los síntomas de EPOC dependerá de la magnitud del daño a los pulmones. Si la persona sigue fumando, el daño empeorará más rápido que si deja de hacerlo. No obstante, de los 15 millones de adultos con EPOC en los Estados Unidos, el 39 % sigue fumando.

La Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica, por lo general, es causada por fumar. Aunque 1 de cada 4 personas que tiene esta afección nunca ha fumado cigarrillos.

Fumar durante la adolescencia puede retrasar el crecimiento y desarrollo de los pulmones, lo cual puede aumentar el riesgo de tener EPOC en la edad adulta.

Tratamiento

Tratamiento

El tratamiento de la EPOC requiere de un examen cuidadoso y completo realizado por un médico. Dejar de fumar es el primer paso y el más importante que se debe dar. Evitar estar en ambientes con humo también es importante. Otros cambios en el estilo de vida y tratamientos incluyen:

A las personas con EPOC que tienen problemas para comer por las dificultades para respirar o porque se sienten muy cansadas, se recomienda:

  • Realizar comidas más pequeñas y más frecuentes.
  • Descansar antes de comer.
  • Tomar vitaminas y suplementos nutricionales.
  • Un amplio programa que ayude a mejorar el bienestar de las personas que tienen problemas crónicos para respirar:
  • Entrenamiento para hacer ejercicios;
  • Asesoría nutricional;
  • Estrategias de respiración;
  • Consejería psicológica o grupos de apoyo.

También existen medicamentos que deben ser prescritos por el médico. Para casos muy graves, y que no han mejorado con otros tratamientos, se puede realizar una intervención quirúrgica, como puede ser una cirugía de reducción de volumen pulmonar (CRVP), con el objetivo de que el tejido sano del pulmón funcione mejor, aunque no es una cura para la EPOC. Y como último recurso, sería realizar un trasplante de pulmón.

Aunque no hay cura para la EPOC, estos cambios en el estilo de vida y tratamientos pueden ayudar a respirar más fácilmente, a estar más activo y a detener el avance de la enfermedad.

El EPOC y la movilidad

El EPOC y la movilidad

Para aquellas personas que para acceder a su vivienda tengan que subir o bajar escaleras, o bien dispongan de más de una planta, se recomienda la instalación de una silla salvaescaleras, y así ganar en autonomía e independencia a la par que en seguridad.

Subir