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Valores de tensión arterial alta, baja y normal en personas mayores

Los valores de tensión arterial considerados normales o elevados no varían con la edad. Lo que ocurre es que a medida que envejecemos, aumenta el riesgo de tener la tensión arterial alta. Por esta razón, las medidas de tensión en niños y adolescentes suelen ser más bajas y a partir de los 17-19 años, edad en la que se entra en la edad adulta, se incrementa.

Esto se debe a que, con el paso del tiempo, las arterias se hacen más gruesas y los vasos sanguíneos son menos elásticos. Por esta razón, cuando el corazón bombea sangre hacia los tejidos a través de las arterias (sístole) la presión en los mayores es mas alta que en los jóvenes.

La tensión arterial varía de forma natural con la edad, la genética, el sexo, el sobrepeso, la actividad física, etc.

¿Qué es la tensión arterial?

También conocida como presión arterial o presión sanguínea está determinada por la sangre que bombea el corazón y la resistencia a este flujo en las arterias. La tensión arterial es la fuerza con la que los latidos del corazón empujan la sangre hacia las paredes de las arterias. Esta presión disminuye según avanza hacia vasos sanguíneos más pequeños hasta llegar a los capilares.

En condiciones normales, cada vez que nuestro corazón late, bombea sangre rica en oxigeno hacia las células de todo nuestro organismo, en la medida justa para hacer un reparto equitativo. A lo largo del día esta presión varía en función del estrés al que estamos sometidos.

A la hora de medir la tensión arterial debemos tener en cuenta que estamos midiendo dos valores, indicados por los latidos del corazón:

  • Presión sistólica o alta. Se registra cuando se contrae del ventrículo izquierdo para expulsar sangre al torrente sanguíneo. En este momento la presión sanguínea alcanza el valor máximo.
  • Presión diastólica o baja. Se registra cuando el corazón se relaja en cada latido, registrando el valor mínimo.

Según la combinación de ambas tensiones, la sociedad médica establece una serie de valores. Para tener la tensión arterial alta o baja, basta con que una de las presiones (sistólica o diastólica) lo sea.

Valores de tensión arterial normales

Cuando la presión sistólica está por debajo de 120mmHg y la diastólica por debajo de 80 mmHg.

En general, la recomendación médica para los mayores de 60 años es lograr una tensión arterial por debajo de 150/90 mmHg.

Valores de tensión arterial baja

Cuando la presión sistólica está por debajo de 90mmHg y la diastólica por debajo de 60 mmHg.

Valores de tensión arterial alta

Cuando la presión sistólica está por encima de 130mmHg y la diastólica por encima de 80 mmHg. Llegando a ser hipertensión en valores por encima de 140/90mmHg.

Cuanta más sangre bombea el corazón y mas estrechas sean las arterias, mayor será la presión arterial.

Síntomas de la tensión alta

La tensión arterial alta con el tiempo causa problemas de salud. La mejor forma de saber si tenemos la tensión alta es llevando un control periódico de nuestra salud. Mediante chequeos programados, vemos la evolución de nuestra tensión para identificar rápidamente los cambios que puedan producirse.

La mayoría de las personas con tensión arterial alta no tienen síntomas. El dolor de cabeza y la dificultad respiratoria no se presentan hasta muy avanzada la enfermedad. No obstante, el daño cardiovascular puede detectarse a tiempo ya que la presión arterial alta se desarrolla a lo largo de los años y se detecta fácilmente, permitiendo su control para evitar graves problemas de salud (ataque cardíaco y accidente cerebrovascular).

Síntomas de la tensión baja

Algunos de los síntomas que nos indican una bajad de tensión son:

  • Dolor de cabeza y nuca
  • Sueño
  • Nauseas
  • Zumbido en oídos y visión doble
  • Ahogos y palpitaciones

Las personas que tienen la tensión baja, sobre todo en verano, deben prevenir los desvanecimientos y saber como actuar en caso de que empiecen a sentirse mareadas. Evitar el calor, beber mucha agua con azúcar y llegado el caso tumbarse en el suelo con los pies a 45º hasta que se nos pase el mareo.

Cómo volver a tener la tensión en valores normales

Nuestra salud es el resultado de nuestro estilo de vida: lo que comemos, el ejercicio que hacemos, el estrés que acumulamos, etc. La tensión arterial es fácilmente medible y nos permite comprobar si conviene que modifiquemos nuestros hábitos de vida.

Tener la tensión arterial alta es más preocupante que tenerla baja. Por eso es conveniente tener en cuenta una serie de consejos para prevenir la hipertensión.

Sin embargo, si superamos los valores normales corremos el riesgo de sufrir un infarto o una insuficiencia renal o cardíaca debida al sobre esfuerzo.

El riesgo se incrementa si además de hipertensión la persona tiene hipercolesterolemia, diabetes, obesidad o tabaquismo. Evidentemente, hay factores de riesgo inevitables como son:

  • La edad. La tensión arterial aumenta con la edad como parte del proceso de envejecimiento.
  • El sexo. Las mujeres mayores de 65 son más propensas a desarrollarla.
  • La raza. La raza negra es más propensa a desarrollarla.
  • La genética. Es hereditaria.

Pero hay otros que sí podemos controlar para evitar sufrir un infarto cerebral o cardíaco como son:

  • El estrés. Provoca aumentos temporales de la presión arterial. Combinado con otros factores puede ser fatal.
  • Las grasas saturadas. Una alimentación equilibrada rica en alimentos frescos mejora la salud cardiovascular.
  • El sobrepeso. Dietas altas en potasio y bajas en sal.
  • El alcohol y el tabaco. La falta de moderación en los hábitos sociales es nociva para la salud.
  • Sedentarismo. Es necesario mover las piernas, para mover el corazón.
  • Tomar medicamentos sin prescripción médica. Una mala costumbre que hay que evitar.
  • Enfermedades crónicas derivadas de los malos hábitos de vida.

En cualquier caso, para prevenir las enfermedades y riesgos producidos por una tensión arterial fuera del rango normal hay que hacerse chequeos médicos periódicos y medir al menos una vez al año la presión arterial para valorar su evolución. Hacer ejercicio de forma regular, mantener el peso, una dieta equilibrada y el apoyo de amigos y familiares es la mejor receta para controlar la presión arterial.

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